
Bitcoin es el antídoto al efecto Cantillón.
Imagina que en China se fabrica un celular, cuyo costo de producción es de USD 100.-
Luego, ese mismo celular es vendido a un distribuidor, que aumenta el precio en USD 50.- para luego venderlo a proveedores en cada país, que deciden aumentar su precio en USD 70.- Después de pagar impuestos, el costo final del celular es de más del doble que el costo de producción.
Si le compras el celular directamente a la empresa manufacturera, probablemente te cuesta US $120, porque estás más cerca en la cadena productiva, pero si lo compras ya en tu país, luego de haber pasado por varias manos, te saldrá mucho más.
En la economía existe el efecto Cantillon, llamado así porque fue descrito por primera vez en el siglo XVIII por el economista Richard Cantillon.
Este fenómeno explica la repartición desigual del dinero al ser distribuido en una sociedad. Por ejemplo, si el Banco Central imprime billetes, los primeros en recibirlos son quienes estén más cerca de este ente en la cadena financiera, o sea, los bancos comerciales.
El problema es que inyectar más dinero en una economía, manteniendo la misma demanda, genera inflación, pero los efectos de esta son muy distintos para los diferentes escalones en una sociedad.
Al ser los bancos los primeros en recibir este dinero, lo obtienen a una tasa de interés X. Los bancos comerciales actúan como entes distribuidores del dinero emitido por el Banco Central, pero a una tasa de interés superior a la cual la recibieron. Digamos, X+1.
A medida que el dinero comienza a fluir por la economía, el aumento en la demanda de productos y servicios, que fue generado en parte por un mayor poder adquisitivo que permitió esta impresión de dinero, crea inflación.
Ese dinero que cuando llegó a manos de los bancos no había sido afectado por la inflación que posteriormente generaría, al llegar a manos de, por ejemplo, un vendedor de pan, vale menos, afectado por la inflación. Esto no es culpa de los bancos, el sistema fue diseñado así.
Mientras más se gaste ese dinero, más inflación genera y aquellos que reciben primero este dinero no deben pagar el “impuesto oculto” o mejor dicho, los costos de la inflación, pero si quienes lo reciben en los escalones más alejados del emisor.
Entonces, ¿quién podrá salvarnos?
